jueves, 19 de julio de 2012

Alesteir Crowley. ¿Agente demoníaco, místico, charlatán?




El presunto iluminado vestido con su particular atuendo






Alesteir Crowley en una clásica fotografía









Un juvenil Crowley portando su exótica ornamenta






De casi todo se ha acusado a Alesteir Crowley. ¿Agente de Lucifer, místico, charlatán?. Tal vez fue un poco de cada una de estas cosas. Personaje extraordinario del siglo XX, sin embargo, este hombre dejó su singular impronta sobre las sociedades ocultistas.

En una de las más recientes acusaciones que se le endilgan lo imputan de ser el responsable de la sucesión de misteriosas muertes acaecidas luego del descubrimiento de la tumba del faraón Tutankamón.

Edward Alexander Crowley vino a este mundo el 12 de octubre de 1875 en el seno de una familia inglesa acomodada (su padre fue un magnate cervecero). El dinero que heredó de su acaudalado progenitor le posibilitó llevar una existencia de leyenda, aunque con el andar el tiempo supo acrecentar sus arcas por méritos propios, ya que decenas de seguidores solventarían sus emprendimientos mesiánicos.

Fue igualmente un poeta y un escritor radical, además de mago, drogadicto y bisexual. La prensa lo fustigaría con acritud aplicándole epítetos tales como "El hombre más malvado del mundo" y "La gran bestia 666". Definió a su doctrina esotérica "Iluminismo científico", método que, conforme adujo, cuando deviene utilizado e interpretado adecuadamente, sintetiza la sabiduría humana suprema. Los mensajes crípticos de sus teorías resultaron difundidos por conducto de la revista The Equinox -El Equinocio-.

Entre otras curiosidades, se cuenta que Alesteir fue quién le sugirió al líder Winston Churchill el empleo del símbolo de la "V" de la victoria, mediante la exhibición de los dedos mayor e índice de la mano derecha. Durante la Segunda Guerra Mundial se presentó ante la opinión pública como un patriota inglés, y apoyó a los soldados en lucha remitiéndoles panfletos con inflamados poemas y pentagramas místicos que -de conformidad pretendía- garantizaban el triunfo bélico de las fuerzas armadas aliadas.

Logró comandar la antigua asociación hermética Golden Dawn, no sin antes chocar contra miembros prominentes de la misma. Por caso, el literato William Butler Years, y S.L. Mac Gregor Matthers. En dicha entidad Crowley principió a ejercitar ceremoniales exóticos, inspirándose en las instrucciones de un remoto manuscrito del siglo XV conocido por el nombre de "El libro de la magia sagrada de Merlín el Mago".

Lo radiaron de esa secta por causa de sus actitudes rebeldes y contestatarias, pero pronto fundaría la Astrum Argentum. También actuó con singular brillo dentro de la renombrada orden ocultista OTO (Ordo Templis Orientalis), sociedad másónica rosacruz para la cual redactó los textos de una misa gnóstica.

Años más tarde, se retiró a Escocia donde instaló una magnífica mansión emplazada a las orillas de lago Nees, a la cual bautizó: "Palacio de Boleskine". Observaba la manía de cambiarse de alias y, entre los muchos que utilizó al cabo de su luenga vida, se cuentan los de Conde Vladimir Svareff, Master Terrino, Príncipe Chiog Kim, Baphomet, y Lord Boleskine.

En el correr de su estadía en Norteamérica, una vez concluida la Primera Guerra Mundial, estrechó relaciones con personas de variopinta opción sexual para -según alegara- reforzar así el alcance y poderío de sus ceremoniales gnósticos. En este país conoció a su segunda esposa, Leah Hirsing, a quien calificó herméticamente "Mujer Escarlata", y la cual contó con la Baronesa Vittoria Cremers como su primordial asistente.

Estando en Italia fundó la llamada Abadía Thelema, en la ciudad de Cefalú, Sicilia. Allí se dedicó a organizar a un reducido grupo de devotos con los cuales consumaba orgías sexuales en pos de potenciar la eficacia de sus rituales mágicos. El régimen fascista de Benito Mussolini lo expusó de esa nación, tras el escándalo desatado a raíz de la muerte de un adepto a la orden, debida a intoxicación por la ingesta estupefacientes. Aparte de ese trágico hecho, las autoridades itálicas lo consideraron un espía británico y, pese a que dicha acusación era falsa, el propio Crowley se encargó de propalarla con el objeto de auto promocionarse.

Ya había despertado -gracias a sus actitudes excéntricas- la atención pública desde tiempo atrás. Por ejemplo, en el transcurso del año 1901 se encontraba residiendo en México cuando se enteró del fallecimiento de la reina Victoria. Acto seguido, delante de testigos, se puso a bailar una pretendida danza ceremonial azteca, al tiempo que exclamaba jubiloso que por fin vendría la era de la luz. Y es que, conteste con la opinión de este seudo profeta, la anciana monarca representaba el símbolo del más arcaico oscurantismo y de la máxima intolerancia política, social y religiosa. En aquel país centroamericano, asimismo afirmó haber descubierto y perfeccionado un sistema centrado en fórmulas alquímicas que le permitía volverse invisible.

Poco después, avanzando el año 1904, sacó a publicidad el primigenio de sus ensayos de largo aliento, a saber: "El libro de la Ley", cuyo principio crucial consistía en "Haz lo que quieras", de consuno con el cual no existe otra ley por encima de la voluntad individual. A través de ese trabajo literario desarrolló una intensa apología a la libertad sexual, así como al consumo sin trabas de las drogas, los alucinógenos, y al ejercicio de las prácticas mágicas. Todo ello se relaciona con lo que dio en llamarse "Cultura Thelémica", manifestación social que, de hecho, configuró un adelanto temporal al movimiento hippie operante en Estados Unidos por la década sesenta de la pasada centuria.

Para las sociedades demoníacas la obra y el ejemplo proporcionado por este gran adepto conformó una fuerte influencia de la cual daría cuenta, años más adelante, la fundación de la denominada "Iglesia de Satán", a cargo de Anton Lavey, en California, la cual lo tuvo por uno de sus más fecundos mentores.

El extravagante iluminado murió en plena ruina económica durante el decurso del año 1946 en una casa de huéspedes situada en la localidad de Hasting, condado de Sussex, Gran Bretaña, a consecuencia del agravamiento de una enfermedad asmática crónica. De acuerdo comentó la enfermera que lo atendiese en sus instantes postreros, sus últimas palabras fueron: "A veces me odio a mí mismo".

2 comentarios:

  1. que personaje completito no le quedo nada para experimentar hoy por hoy tenemos personajes de este calibre ,que atrvez de una seuda religion se transforman en lideres ,lo cual les permite cometer todos estos atropellos y mas ,tienen la gran virtud de amasar fortunas . mercedes

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  2. Muy gentil, como de costumbre, Mercedes, por comunicarte con mi blog. Celebro que te haya gustado mi post sobre Aleister Crowley, ese personaje extraordinario del ocultismo moderno.

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Gracias por comunicarse con Gabriel Pombo.