MARY JANE KELLY: EL MAS ENIGMATICO DE LOS CRIMENES COMETIDOS POR JACK EL DESTRIPADOR
Dibujo contemporáneo de la bella y misteriosa Mary "Jeannette" Kelly
Vista lateral de la habitación número 13 de Miller´s Courts
Mary y el extraño cliente con el cual fuera avistada su última noche
Sin duda la joven y bella irlandesa pelirroja de ojos azules conocida por los motes de "Ginger", "Fair Emma" o "Jeannette" Kelly resulta la víctima de Jack the Ripper cuya muerte arroja mayores incógnitas.
El 8 de noviembre de 1888, penúltimo día en la existencia de esta mujer, su casi adolescente vecina Lizzie Albroock había acudido hasta su pieza a visitarla, y allí emprendieron una ánimada plática que fue interrumpida bruscamente por Mary Kelly, quien le aconsejó a su oyente: "Hagas lo que hagas, no termines como yo", palabras sombrías y premonitorias si las hay.
El testigo más relevante que informó respecto a las horas postreras vividas por la joven meretriz fue George Hutchinson, el cual en una tardía denuncia declaró haber visto a la chica caminando del brazo con un cliente muy particular. El deponente describió con minucia el aspecto de aquel sujeto, a quien calificó como "extranjero, posiblemente judío".
La versión de este hombre fue convalidada por los dichos de la vecina Sarah Lewis. Esta fémina, tanto en la encuesta judicial como en deposiciones formuladas en los periódicos, señaló haber concurrido a Miller´s Court entre las 2 y las 3 de la madrugada de la noche del crimen. Al ingresar observó a un sujeto sospechoso, cuya fisonomía coincidía con la de Hutchinson, rondando por la entrada del patio de aquel edificio. La joven Sarah, de veintitrés años, alegó que había reñido con su esposo -luego se supo que era su concubino, del cual ya tenía un hijo y otro venía en camino, pues estaba embarazada de cinco meses por entonces-, y que fue a pernoctar al alojamiento de una familia amiga que allí residía. Sarah también declaró haber escuchado, cerca de las 4 de esa madrugada, el grito de "asesinato" prorrumpido por una voz femenina; pero adujo que no se molestó en salir del apartamento a fin de verificar de dónde procedía el llamado, pues tales barullos eran muy frecuentes por allí, y porque no volvió a oír nada más.
Tras la defunción de Mary Jane Kelly uno de los testimonios registrados en la encuesta judicial devendría especialmente conflictivo. Se trató del vertido por un sastre de la calle Dorset llamado Maurice Lewis- en principio sin ninguna relación parental con la testigo homónima antes citada-. Este caballero insistió que conocía muy bien a la fallecida y al hombre que fuera hasta pocos días antes su concubino -Joseph Barnett- al cual él identificaba por el apodo de "Danny". Señaló que vio a ambos de jarana y bebiendo licor en la taberna "The Horn o´Pienty" en compañía de una vecina de nombre Julia Venturney.
Lo preocupante de esa deposición se centró en la hora en que el testigo aseguró haber observado al alegre trío, a saber: las diez de la mañana del 9 de noviembre de 1888. Ocurre que -de atenernos a los reportes forenses- la infeliz muchacha ya había sido brutalmente masacrada horas atrás y, desde entonces, su destrozado cadáver debía irremisiblemente estar yaciendo encima del tétrico camastro de la habitación sita en el número 13 de la pensión de Miller´s Courts.
El testimonio del sastre se sumó a otro que dio no pocos quebraderos de cabeza a los investigadores: el aportado por Caroline Maxwell. Pese a ser contradichas sus afirmaciones en la instrucción judicial, la mujer se mostró muy sólida en sostener que se había visto cara a cara con Mary Jane Kelly después de cuándo aquella debía estar muerta. El encuentro se habría producido entre las 8 y las 8 y 30 del aludido 9 de noviembre en la esquina de Miller´s Courts. La declarante repitió que no le quedaba la más mínima duda acerca del horario porque su esposo siempre regresaba de trabajar a las ocho de la mañana.
A la testificante le llamó la atención comprobar que la atractiva prostituta se hallaba con su ánimo sumamente decaído, dando indicios de obvios síntomas de malestar, por lo cual le ofreció ron a fin de levantarle el espíritu en el curso de una breve conversación. También indicó que, una hora más tarde, la volvió a contemplar hablando con un individuo en el club Britannia, popularmente conocido como el "Ringers" en honor al apellido del propietario de ese establecimiento.
Caroline suministró un recuento detallado tanto del aspecto que exhibía aquel hombre como de la ropa que vestía en ese momento la fémina. La presunta Kelly lucía una falda oscura, corpiño de terciopelo y un chal marrón. Maxwell expresó que dicha vestimenta era habitual en Mary, y reiteró que en esa segunda emergencia tampoco se había equivocado al identificarla. El inspector Frederick Abberline interrogó personalmente a la testigo, la cual se mantuvo inflexible en sus aseveraciones.
Estas curiosas versiones testimoniales dieron pie a la suspicacia. Por ejemplo, en una dudosa versión, se atribuyó al inspector Abberline haber consultado con un médico llamado Thomas Dutton si no era posible que Mary Jane Kelly hubiese sido finiquitada por una mujer que escapó del teatro del crimen usando las ropas de su víctima para disimular, y que fuera a ésta a quien los testigos confundieran aquella mañana con la occisa.
Otras conjeturas más estrafalarias aún se formularon, aunque fueron presentadas a través de obras de ficción. En "The Michaelmas girls" ("Las muchachas de San Miguel"), publicada en 1975, el autor John Barry Brooks propuso que aquellos testimonios no estaban equivocados ni eran falsos. Efectivamente fue Mary Jane Kelly la mujer a la cual vieron los testigos en horas tan tardías de esa mañana.
¿La explicación?: la chica no fue la víctima cuyo mutilado cuerpo halló la policía en la lóbrega habitación. Por el contrario, Mary -con la asistencia de un cómplice masculino- constituía la victimaria, y el lacerado cadáver pertenecía a una pordiosera a la cual el perverso dúo atrajo con engaños. En consecuencia, Mary y su compinche fueron los responsables de los crímenes atribuidos a Jack el Destripador.
En el mundo de los hechos reales la policía concluyó, sin embargo, que los testigos Lewis y Maxwell se habían confundido en cuanto al horario o con respecto a las personas que creyeron ver. No quedaba otra opción que considerar erróneos estos testimonios. El informe de la autopsia redactado por los médicos forenses George Bagster Phillips y Thomas Bond precisaba con exactitud el tiempo en que acaeció el óbito, el cual quedó fijado, como mucho, próximo a la hora cinco de la madrugada del 9 de noviembre.



muy buena reseña , ante estos hechos historicos . es posible , mas ahun con certeza nunca se sepa la verdadera identidad de JACK pero el misterio que envuelveestos crimenes daran mucha tela que cortar beatris
ResponderEliminarTe agradezco Beatriz tu comentario en este blog.
ResponderEliminarBienvenida y a tus órdenes.
Gabriel Pombo
cave la posibilidad de que JACK halla dejado de matar x unos años ,y luego volver con suscrimenes en otro lugar de inglaterra ? se ha investigadoesti ,de hubieran otros crimenes del mismo modus operante que puedan relacionarlos?o nunca estudiaron esa posibilidad , o simplemente con la muerte del principe finalizaron dichos crimenes ? beatriz
ResponderEliminarEn efecto Beatriz, la posibilidad de que el Destripador viajara a Norteamérica u otro país abandonando Inglaterra por un período prudencial, luego de cometer sus crímenes en el año 1888 es factible y ha sido postulada por varios estudiosos en la materia.
ResponderEliminarPor ejemplo, en un documental de Discovery Channel puedes ver la teoría del Investigador policial Ed Norris, quien supone que el asesino escapó rumbo a América y se mantuvo casi cuarenta años prófugo, antes de retornar a un asilo psiquiátrico del cual fugase. Según esta versión Jack fue un criminal psicópata llamado James Kelly.
Siii vi ese reportaje de discovery. Perfectamente james kelly pudo haber sido jack the ripper
Eliminarsi es verdad recuerdo aver visto ese documental , pero no recuerdo si se relacionavan crimenes de ese tenor ya que segun sus escrituras los asesinos seriales cometen los crimenes de igual manera , gracias por su respuesta de todos modos me inclino que JACK fue el principe ,o sea compàrto la conspiracion masonica de su libro beatriz
ResponderEliminarhace años que nadie escribe aqui. no quiero ser molesto. si mary jane kelly estaba implicada por que fingir su muerte?, no tiene sentido. mary jane kelly tenia fama de generosa y compasiva. ella dejaba dormir a otras mujeres en su habitacion por que todas las mujeres de ese barrio tenian miedo de dormir en la calle con un asesino suelto.cuando tenia problemas economicos y debia varias semanas de alquiler, ella alquilaba su habitacion, si no murio ella lo mas probable es que volviera poco antes del amanacer y encontrara a una amiga o conocida muerta.segun los testigos ella estaba muy alterada esa mañana.ella tenia bastantes problemas por aquel entonces, incluso decia tener miedo a un desconocido que la acosaba. tal vez teniendo tantos problemas y viendo que la daban por muerta penso que lo mas sensato era abandonar la ciudad y reiniciar su vida en otra parte.
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